
Puede sonar a toda una contradicción, pero la antidieta es un modelo de consumo en el que deberemos mezclar adecuadamente los alimentos para mantener nuestro peso ideal, e incluso reducir varios kilos. A este tipo de dieta se le llama disociada.
Los beneficios de esta dieta son muchos, pues nos enseña a comer adecuadamente, eligiendo los productos adecuados y combinándolos bien, de modo que no nos excedamos en calorías, azúcares e hidratos de carbono, los causantes de la obesidad y el sobrepeso.
Lo que debemos hacer es no combinar proteínas con proteínas (menestras con huevo o pescado), almidón con almidón (arroz, pan y papas), proteínas con almidón (menestras con arroz, o pan y papas). Si comemos lentejas, por ejemplo (proteínas), acompañémoslas con ensaladas en vez de arroz.
Las ensaladas, ya sean frescas o hervidas, se mezclan bien con las proteínas (carne, huevos, menestras, pescado, embutidos) y con los hidratos de carbono (cereales, papa, pastas).
Desayuno
Elige una de estas opciones (más infusión o un vaso de leche):
Almuerzo
Elige una de estas opciones:
Cena
Elige una de estas opciones:
No hay que olvidar que esta dieta se complementa con la ingesta de mucha agua (2 litros por día) la cual puede ser pura o en sopas y jugos. Los postres y grasas están prohibidos.
Imagen: Recetas y tragos.
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