
¿Sabías que la presión arterial alta -o hipertensión- es un mal que sufre muchísima gente sin saberlo? Esta enfermedad ataca silenciosamente, y sin tratamiento puede desencadenar males como ataques al corazón o derrames cerebrales que podrían ser fatales.
Para entender este mal es preciso conocer los procesos que se efectúan desde que el corazón bombea la sangre hasta que esta recorre las arterias de nuestro organismo, repartiendo el oxígeno y nutrientes que necesita.
La fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias al pasar por allí es lo que se conoce como presión arterial. Con cada latido del corazón, se bombea sangre hacia las arterias. Cuando el corazón bombea la sangre, la presión sobre las arterias es mayor, esto se denomina presión sistólica. Cuando el corazón está en reposo entre cada latido, la presión sanguínea baja y a esto se le llama la presión diastólica.
Estas son las dos presiones que frecuentemente los médicos escriben en los resultados médicos cuando nos medimos la presión. Encima va la presión sistólica y debajo la diastólica. Una presión arterial normal será de 120/80. Una presión que registre 140/90 será considerada alta.
Además del tratamiento a seguir que nos indicará el médico, una dieta focalizada es igual de importante. Algunos alimentos como las carnes rojas, el consumo de alcohol y el tabaco pueden incrementar una subida en la presión arterial, por lo que debemos restringirlos.
Hay que consumir más pescado (sobre todo los azules) y menestras, mientras que las verduras y frutas no deben faltar en la comida diaria. Si preparas ensaladas, no les eches aliño, bastará con un chorro de aceite de oliva, girasol o de canola y un poco de limón. Elimina los postres y los azúcares, y elige frutas o batidos naturales.
En tus desayunos, suprime los embutidos y grasas. Elige mantequillas, quesos y mermeladas dietéticas (el queso debe tener poca o ninguna sal). El pan debe ser integral, por lo que los elaborados con harina blanca deben de ser suprimidos; siempre empieza el día tomando un extracto de frutas.
Al preparar tus comidas evita los condimentos y sobre todo la sal, pues esta contribuye a la retención de líquidos, lo que hace que la presión de la sangre sea mayor en las arterias. Sustitúyela con vinagre o alguna hierba aromática (romero o tomillo). Mira las etiquetas de los productos y asegúrate que contengan poca sal (camuflada bajo el nombre "sodio"). Evita, asimismo, los frutos secos con sal, y los alimentos enlatados y conservados en sal.
¡La prevención está en tus manos!
Imagen: Bitácora Médica.
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Señores
PlazaVea
Presente.-
Reciba un saludo cordial y a la vez felicitarlo a ustedes por tener la gentileza de hacernos llegar el artículo Nutrición y familia, al menos leido la parte mas interesante sobre la presión arterial que muchas personas padecemos y no sabemos controlar por los menos nos ha dado un alcance como cuidarno en los alimentos, espero que nos llegue más ariculos interesantes para no vivir en ignorancia.
Atentamente
Clarita Victorio
Comentado por Clara Estela — 1 Marzo 2011 @ 16:23 pm
precioso articulo, felicidades y gracias por darnos a conocer sobre este tema
Comentado por NYDIA SOLEDAD — 31 Julio 2011 @ 23:46 pm
Muy interesante, muchas veces se toman la presion sin saber exactamente lo que sucede en su cuerpo. Gracias por informar
Comentado por Sussy Magaly — 2 Enero 2012 @ 15:34 pm