
La vida citadina exige mucho y a toda hora, por lo que, de la casa al trabajo, y luego con la familia, los hijos, todo ello genera un estrés que se empieza a reflejar en una mala alimentación. A la larga, esto se manifiesta en enfermedades estomacales, algunas de ellas crónicas. Y una de estas dolencias es la gastritis.
La gastritis es una inflamación de la mucosa del estómago, una enfermedad que se manifiesta luego de comidas grasosas o pesadas, por comer a deshoras, por alimentos en mal estado o también a causa de algunos medicamentos que pueden dañar el estómago.
Los síntomas pueden ser dolor en el vientre después de comer, con náuseas o vómitos, pesadez de estómago, pérdida del apetito, ardor en la boca del estómago o gases y acidez. En la gastritis crónica, los síntomas se atenúan, pero no la seriedad de la enfermedad.
Comer saludablemente, y desestresarse, es lo que se debe hacer primero para contrarrestar la gastritis. Hay que tomar la enfermedad en serio aunque sea difícil y seguir una dieta específica. Las primeras 24 horas se tomarán solo líquidos y caldos. Luego se añadirán alimentos como arroz, pescado blanco, yogur o puré de manzanas o de papas. Pasados unos tres días se empezará a notar la diferencia y se podrá retornar a la alimentación habitual.
Aunque lo primero es consultar al médico, la medicina casera puede ayudar a paliar la gastritis y en algunos casos, eliminarla. Según los naturistas, la papaya la menta y el llantén, favorecen la digestión. La sábila es otro de las vegetales milagrosos para el cuidado de las mucosas digestivas.
Sin embargo, una dieta equilibrada y a sus horas, mucha agua, verduras y frutas nos evitará la enfermedad y será fundamental en el tratamiento de la gastritis, una vez diagnosticada.
Imagen: Sabor Universal.
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muy buena
Comentado por Julio Cesar — 27 Agosto 2010 @ 1:45 am