
A muchos les sucede que, a causa del estrés de la vida diaria, las tensiones o por emociones intensas, pueden adquirir el insomnio, que es la incapacidad de dormir por un periodo prolongado de tiempo.
Para superarlo, primero hay que hacer un autoexamen del ritmo de vida y verificar qué es lo que se está haciendo que a la larga conduce al insomnio. Por ejemplo, si nuestra jornada laboral está llena de tensiones y encima traemos trabajo para avanzar en la casa. Ese estrés constante sin duda nos llevará a sufrir trastornos del sueño.
Si se consume demasiado café, alcohol o ciertos medicamentos, como las anfetaminas, esto también puede estar influenciando en la falta de sueño. Hay que cambiar esos hábitos para devolverle al cuerpo el sueño que necesita para descansar.
Hay muchos alimentos, además de la cafeína que nos pueden producir trastornos en el sueño, como los productos refinados tales como el azúcar, el alcohol, almidones y alimentos asados. Si se es consumidor habitual de café, hay que dejarlo de a pocos, pues dejarlo de golpe puede provocar el síndrome de abstinencia.
Hay que evitar comer alimentos pesados en la cena, con menos carne y ningún alimento de harina blanca.
Entre los alimentos beneficiosos para combatir el insomnio están los jugos de verduras o de frutas, que se deben consumir entre las comidas. También los que contienen muchos carbohidratos, como el pan, pastas, papas, arroz; plátanos, yogurt, atún (proporcionan triptofano, un aminoácido que ayuda a dormir). Carnes sin grasa, especialmente el pavo, pues contiene una sustancia que se convierte en serotonina, un neurotransmisor que provoca el sueño; y leche descremada, que proporcionan vitamina B6, cuya falta se relaciona con el insomnio. Pescados, por contener ácidos grasos omega 3 que son de fácil digestión. Las carnes rojas, pescado, pollo sin piel, cereales, menestras, verduras verdes contienen mucho hierro.
Imagen: Osfatun.
Si deseas comentar puedes ingresar o regístrarte.