
El Tai-Chi-Chuan o Tai Chi como comúnmente se le conoce aquí es una forma de arte marcial creado en la antigua China y que hoy goza de mucha popularidad en el mundo entero. En el Perú, cada vez cobra más y más adeptos y no es raro ver un domingo en la mañana, en cualquier parque de nuestra ciudad a grupos de personas practicándolo, realizando movimientos acompasados, siempre dirigidos por un guía.
Este arte marcial, debido a su versatilidad, es elegido no tanto como una práctica de combate, como el karate o el kung fu; sino como una forma de relajarse y mantenerse en forma. Tampoco existe un escalafón de grados, o "cinturones" como en las otras disciplinas ni se necesita una vestimenta determinada; tan solo zapatos de suela plana y ropa cómoda.
Su práctica ha permitido, a través de los tiempos desarrollar tantos estilos y variantes que no existe un organismo único que reglamente u oficialice alguno o que instruya a los instructores y practicantes. pero algunas organizaciones locales representan y cultivan varios estilos.
Lo común, eso sí, en los diferentes estilos son los ejercicios básicos, movimientos individuales, de postura y de respiración, así como los de meditación. Con ello se sueltan las articulaciones, se relaja el cuerpo para cambiar de postura sin sobreesfuerzo.
El tai-chi se compone de las llamadas formas que son secuencias de movimientos sincrónicos que se siguen unas a otras fluidamente. Estas simulan la lucha contra un adversario imaginario. La forma se compone de varios «cuadros» o «figuras» que tienen distintos nombres y que ponen de relieve la naturaleza del movimiento o que hacen comparaciones metafóricas y cada forma puede tener hasta 100 cuadros.
Su ejecución, correctamente realizada pone en contacto al hombre con la naturaleza y proporciona mucha relajación y bienestar. Practique tai-chi y verá que su salud mejorará.
Imagen: Blogacupuntura.com
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