
Cuántas veces nos hemos hecho promesas y planes a futuro de empezar a hacer ejercicios o deportes, pero los hemos ido dejando pasar, ya sea por falta de tiempo o de ánimos. Esto, sumado al frío del invierno o a los débiles rayos solares de la primavera o el otoño que no nos ayudaban a decidirnos. Sin embargo, en la estación de la luz y del calor podemos darnos otra chance y comenzar finalmente a hacer deporte, clave para una buena figura y salud.
El verano es propicio para practicar deportes al aire libre. Montar bicicleta, practicar natación, footing, vóley o caminatas que nos beneficiarán el doble, pues además de ejercitar los músculos, nos pondrá en comunicación directa con el medio ambiente y la naturaleza. Plaza, parques, jardines y el malecón (si vivimos cerca al mar), serán los lugares ideales para practicar nuestra rutina favorita.
Pero si nos gusta pasar el tiempo en la playa, ¡mejor! Hacer deporte junto al sol, al mar y la arena nos proporcionará enormes beneficios. Respirar la brisa marina oxigenará mejor nuestros pulmones y practicar deportes en la arena exigirá el doble de esfuerzo a los grupos musculares de todo el cuerpo, especialmente las piernas.
Para esto hay que tener en cuenta que ciertos horarios nos son más favorables que otros. ¿Por qué? Pues por los rayos solares que resultan benéficos. La mejor hora para practicar nuestro deporte favorito en la playa puede ser en la mañana, bien temprano, y a partir de las 5 de la tarde.
En la mañana los rayos del sol son tenues, lo que nos permite ejercitarnos sin preocuparnos del calor excesivo que puede lesionar nuestra piel y deshidratarnos. La tarde también hace declinar la fuerza de los rayos solares, momento perfecto para ejercitarnos.
Debemos evitar practicar deportes y hacer esfuerzo físico entre las 10 y 3 de la tarde. A esta hora el sol brilla con todo su esplendor y corremos el riesgo de sufrir un golpe de calor, que no es más que un aumento excesivo de la temperatura corporal, y deshidratación súbita causada por el calor y el sobreesfuerzo.
Cuando vayas a hacer deporte en tu playa favorita, ya sea en la mañana o tarde, asegúrate de proteger tu piel con una crema bloqueadora y usa alguna gorra o lentes de sol. Lleva contigo una bebida hidratante, y muchas ganas y perseverancia. ¡Verás que en poco tiempo empiezas a ver los resultados!
Imagen: Playa del Carmen México.
Si deseas comentar puedes ingresar o regístrarte.