taichi-playa

Seguramente habremos visto en calles y plazas de la ciudad, a grupos de personas haciendo movimientos lentos y acompasados, siguiendo a un instructor. Eso es el tai-chi-chuan, uno de los deportes más idóneos para deshacernos del estrés y olvidarnos de los trajines de la vida diaria, también llamado tai chi.

El tai chi había sido considerado un arte marcial, pero luego, dadas sus características, sus movimientos lentos y pausados, su estructura y efectos, se le ve hoy en día como una actividad de relajación y superación integral.

El tai chi tiene amplios beneficios para nosotras, quienes llevamos una vida diaria muy agitada entre el trabajo y el hogar, más la crianza de los niños y demás responsabilidades. El ritmo agitado de los quehaceres muchas veces nos hacen sucumbir y estresarnos, por ello, debemos buscar en actividades y deportes como este una manera de deshacernos de todo ello, y conseguir estar como nuevos y llenos de energía.

A diferencia de las artes marciales que conocemos, el tai chi no necesita ponernos frente a un oponente. Son movimientos que producen un estado mental relajante. A través de la concentración solo determinados grupos musculares se tensan, mientras que el resto debe permanecer relajado y casi adormecido.

Estos ejercicios trabajan mucho la concentración, coordinación y respiración, que debe ser lenta y pausada, con lo que la oxigenación de nuestro cuerpo mejora. También incide sobre nuestra postura corporal, la cual generalmente se resiente al estar sentados todo el día en el escritorio o haciendo esfuerzos que dañan nuestros músculos y huesos.

También integra nuestra parte física con nuestra mente, haciéndonos explorar nuestro interior y logrando un estado armónico total, que sin duda es beneficioso para la salud, pues se cree que a través de cada uno de los movimientos fluye energía.

Aunque está bien practicarlo en lugares como parques o plazas, la playa se muestra como un lugar perfecto para practicarlo y lograr nuestros objetivos, y exiten varias razones para esto.

La primera, es que el mar es muy relajante, el vaivén de las olas crea un sonido suave y natural, que nos produce tranquilidad y quietud. La brisa marina nos trae más oxígeno y cercanía con la naturaleza. Además, la arena permite que los músculos del cuerpo hagan más esfuerzo y por consiguiente más trabajo, lo que significa mejores resultados. La segunda razón es la tranquilidad del lugar, que nos permite alejarnos de las distracciones y concentrarnos en las rutinas.

Aprovecha las bondades del verano y practica este deporte en tu playa favorita, los efectos los verás a corto plazo. Eso sí, asegúrate de hacerlo muy temprano en la mañana o a partir de las 4:00 pm, hora en la que el sol no irradia con toda su fuerza.

Imagen: Técnicas de relajación.

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