
Cuando pensamos en la arena, generalmente nos imaginamos un lugar ideal para relajarnos, echarnos y asolearnos en un día de playa, y no nos damos cuenta de que también podría ser un lugar ideal para realizar actividades deportivas y mantenernos en forma. De hecho, la arena tiene ventajas particulares que podemos aprovechar.
La arena, esos pequeños, minúsculos trocitos de roca que pisamos cada verano, nos aleja de la vida sedentaria y aburrida que solemos llevar todo el año; pero también constituye una superficie ideal para movernos y hacer deportes, ya que nos permite trabajar los grupos musculares al máximo.
Su densidad produce que el impacto sea casi nulo, por lo que cada cosa que hagamos en ella requerirá el doble de esfuerzo, que cuando trabajamos los músculos en superficies lisas.
Podemos entonces aprovechar un día o fin de semana en nuestra playa favorita para hacer ejercicios. Por ejemplo, una caminata de media hora en la playa nos hará perder el doble de calorías que cuando lo hacemos sobre el asfalto.
Trotar a lo largo de la orilla sería aún mejor. Puedes usar tus zapatillas favoritas para correr, pero si eliges hacerlo descalza, procura que el agua te llegue a los tobillos para trabajar mucho más los músculos de las piernas, los tendones e incluso las articulaciones.
Esto se da por la densidad del agua que se suma al terreno sinuoso de la arena, lo que obligará constantemente a los pies a acomodarse ante una nueva pisada, forzando a los músculos y tendones a hacer lo mismo, en lo que se llama tensión dinámica.
Del mismo modo, practicar deportes como el voley playa o paletas nos generarán el mismo resultado. La tensión muscular y dinámica, sobre todo en el área de las piernas, sumado al movimiento vigoroso que cada deporte exigirá, hará que cada una de las actividades físicas que hagamos sea más eficiente.
Otro deporte que se difunde con más fuerza cada vez en nuestro país es el sunboard o tabla sobre la arena. Dadas sus características, es fascinante deslizarse sobre una tabla a través de sus ondulaciones y hacer piruetas. Este deporte es ideal para los jóvenes.
Además, un beneficio adicional de practicar deportes y ejercicios sobre la arena es el estado de relajación que sobreviene de pisarla. La arena, por ser sinuosa y a la vez suave, masajea los pies a cada pisada, produciendo relajación, distensión y alivio, sobre todo para quienes sufren dolores y presión en los pies por los molestos tacos o zapatos cerrados.
La arena también es ideal para quienes tienen pie plano, pues caminar sobre ella estimula la formación del arco del pie.
Imagen: Turismo-Perú.
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